En este proyecto, partimos de una premisa clara: demostrar que el diseño interior puede transformar una vivienda de interés social en un espacio con identidad, calidez y carácter, sin necesidad de grandes intervenciones estructurales.
Ubicada en la Costa Chica de Oaxaca, esta casa fue concebida como un refugio vacacional, pensado tanto para el disfrute familiar como para su uso en renta. Nuestra propuesta buscó responder a esta dualidad, creando un ambiente funcional, versátil y emocionalmente conectado con su entorno.
El concepto de diseño — casa de playa con raíces — surge del encuentro entre lo contemporáneo y lo artesanal. Nos inspiramos en el paisaje costero, en la materialidad local y en los saberes tradicionales para construir una narrativa espacial honesta y coherente. Cada decisión fue guiada por la intención de generar un lugar fresco, acogedor y profundamente arraigado a su contexto.
Trabajamos con una paleta neutra, enriquecida con acentos terrosos y verdes, incorporando materiales como madera de macuil, palma, barro y textiles naturales. El mobiliario fue diseñado a medida para optimizar el espacio disponible, mientras que la iluminación cálida y los elementos hechos a mano aportan una atmósfera íntima y auténtica.
A través de intervenciones sutiles —como el uso de pintura mineral para delimitar áreas, soluciones de almacenamiento integradas y la incorporación de vegetación— logramos redefinir la percepción del espacio, aportando profundidad, orden y armonía.
Más que un proyecto de interiorismo, Brisas Diamante es una exploración sobre cómo habitar de manera consciente: priorizando lo esencial, celebrando lo local y creando espacios que invitan al descanso, la conexión y el disfrute.